| ... BIENVENIDOS (CONT) |
|---|
De modo que a nadie le quepa la menor duda. Si el actual ejecutivo no forzará
a Castro antes de noviembre del 2004, es igualmente seguro que después
de esa fecha no le permitirá sobrevivir por mucho tiempo.
Quien mejor lo sabe es el propio Tirano que está prácticamente
histérico tratando de encontrar una salida. De aquí que amenace
con un Apocalipsis con el fin de conseguir algún arreglo. Esto explica
claramente las medidas aparentemente irracionales que ha tomado.
7)Pero la salida que forzarán los norteamericanos no necesariamente tiene
que ser la que nos conviene y deseamos. En realidad la solución que Bush
plasmó en el programa electoral del Partido Republicano, y la que de
hecho es la posición oficial del ejecutivo hasta nuevo aviso, es simplemente
el proyecto de la Solución mediante la Componenda, la “nicaragüización”,
desarrollado hace ya mas de treinta años por el guru aristomundialista
Henry Kissinger.
¿QUÉ ALTERNATIVAS TIENE LA TIRANIA?
La situación pues es crítica para la tiranía. Incluso
se sabe que dentro de la cúpula de poder dentro de la tiranía
cubana ya está cundiendo el pánico. Alguien tan informado como
Joe García de la FNCA, recientemente afirmaba en el programa de Maria
Elvira Confronta (TV-41 Miami) que ellos tenían pleno conocimiento de
que dentro del gobierno había grandes problemas. Circulan rumores sin
confirmar que incluso el generalato castrocomunista se le ha encarado al tirano
exigiéndole mesura de modo que no los arrastre a todos a una debacle.
Obviamente estas cosas resultan poco creíbles a los que conocen la personalidad
megalómana y paranoica del tirano, el cual jamás permite ni perdona
la menor indisciplina. ¿Pero acaso Ochoa no probó ya a contradecirlo?
Y con esa experiencia y el conocimiento de la actitud radical del presente ejecutivo
norteamericano, no sería imposible que el generalato, colectivamente,
exigiera al tirano mesura. Y el megalómano endemoniado, criminal pero
sagaz, ¿podría a estas alturas a atreverse a una purga sustancial?.
Obviamente que no, al menos no por ahora.
Pero son rumores, muy probables pero no confirmados. Solo podemos hacer especulaciones.
La situación es grave, y directa o indirectamente, los secuaces habrán
manifestado su miedo al capo mayor. Y este, recibiera o no esa queja, no puede
ignorar que sus secuaces tienen razones mas que suficiente para mostrarse preocupados.
La cúpula de poder dentro del estado totalitario cubano está francamente
aterrada y por motivos muy bien fundados.
Pero nosotros anunciamos que al tirano le quedan todavía algunas cartas
en la manga. Obviamente la mas conocida de todas es el Operativo Vaticano-Paya,
al que hemos definido como el último bote salvavidas de la tiranía.
Como todo el mundo ha podido comprobar a Paya no se le ha tocado un pelo aunque
algunos de sus compañeros en el movimiento de liberación cayeron
incluidos en esta ola represiva. El Operativo VP lo tiene la tiranía
como una reserva para la emergencia última. Debemos recordar que como
se ha señalado ampliamente, el Operativo VP garantiza que la conversión
del sistema se realice con gran lentitud y con máximas garantías
para la vida y hacienda del Alí Baba del Caribe y sus cuarenta ladrones.
También se garantiza la exclusión de la participación efectiva
del exilio por unos cinco años (dos como mínimo en el mejor de
los casos). De modo que en caso de extrema urgencia el Operativo VP es la última
clavija de donde agarrarse.
Pero solo in extremis. El Operativo VP es después de todo una creación
amamantada por el Vaticano y el destacamento europeo de los aristomundialistas.
No es cosa que al tirano le plazca ni mucho menos. El megalómano endemoniado
ya está planeando mejores alternativas para una emergencia.
Se ha largamente ignorado el llamado Proyecto Yoruba. Un invento del Sr. José
Montoya que ha creado una Asociación Lucumí Shangó Eyeife
y a partir de esta una supuesta Unidad Política de Religiones Afrocubanas.
El Sr. Montoya publicó un aviso a pagina completa en El Nuevo Herald
de Miami, provocando un pequeño escándalo de corta duración.
En ese momento se hicieron algunas afirmaciones sobre su colaboracionismo con
la tiranía cubana que no repetimos por no saber si son ciertas. Pero
basta visitar su sitio en la Internet para comprobar que, en el menor de los
casos, el Sr. Montoya tiene relaciones comerciales suficientemente fuertes con
el gobierno totalitario como para poder afirmar que es un hombre con contactos
fuertes dentro de Cuba y con visto bueno de los órganos de seguridad
de allá.
Básicamente el Sr. Montoya desarrolla toda una argumentación de
que los creyentes de las religiones afrocubanas (sabido es que son predominantemente
negros y mulatos) tienen que tener una representatividad política y oponerse
a los explotadores y manipuladores. Y estos, no por casualidad, son los representantes
de las religiones cristianas -ojo, que el Operativo VP es promovido por el Vaticano-,
los antiguos propietarios y empresarios (generalmente blancos) y en general
todos los representantes de los valores socioculturares del Occidente (fundamentalmente
los exiliados). Por tal motivo se propone el Proyecto Yoruba y se van a recoger
200 mil firmas para presentarlo ante el “parlamento” cubano. Entonces
el “parlamento” aprobaría el bipartidismo en Cuba siendo
los dos partidos el Partido Comunista y el Partido Yoruba (UPRA). Se celebrarían
elecciones, sobre la base del presente estado totalitario y su constitución,
y Cuba sería una maravilla lista para unirse al concierto de las naciones
civilizadas y democráticas (después de todo EUA es un estricto
sistema bipartidista de facto aunque no de juris). ¿No les parece esto
sospechosamente oportuno?
Evidentemente esta es una oportuna salida para que el Ali Baba y sus cuarenta
ladrones se presenten al mundo sino ya como demócratas al menos como
seriamente encaminados a las reformas democráticas. ¡Eureka! En
vez de recurrir el Operativo VP, se nos escapan por el lateral de la santería.
Ah, claro, el lector seguramente estará pensando que esto no es posible,
que sería una pueril maniobra que no engañaría a nadie
mucho menos a los gobiernos de occidente. Pues claro que tiene razón,
no engañaría a nadie. Pero primero recordemos que hay quienes
anhelan cualquier pretexto para poder lucir engañados, y la historia
reciente está llena de ejemplos. Y segundo y más importante, que
para cuando las protestas alcancen el punto de lo insostenible, ya habrá
transcurrido al menos unos dos años. Y entonces podrían recurrir
al Operativo VP con lo que se garantizarían como mínimo tres años
más. Lo que suma cinco y por lo menos tienen un plazo de año y
medio antes de que empiece la emergencia o sea seis y medio como mínimo.
Como dijimos arriba la cuestión es ganar tiempo.
Señalemos un detalle curioso que permite (o exige) ciertas especulaciones.
La presente formulación (en la net, no la del periódico) del Proyecto
Yoruba exige la salida de las Fuerzas Armadas de la vida pública del
país. ¿Y que tiene de extraño? dirá Ud. Pues mucho,
porque en el esquema totalitario comunista (Y por cierto también en el
fascista) las fuerzas armadas son parte integrante del “Poder”,
único y unificador. Esta es la única cosa que el proyecto yoruba
solicita que se cambie en actual esquema jurídico del totalitarismo cubano
que, por lo demás, acepta íntegramente. Es, en verdad, curioso.
Lo es más cuando lo relacionamos con otros factores. Obsérvese
que se dice Fuerzas Armadas y no se menciona la Seguridad del Estado. Acaba
de reintegrarse activamente a la cúpula de poder el siniestro Ramiro
Valdez, el seguroso mayor. Se ha estado rumorando que un grupo de generales
han formado un colectivo exigiendo sino cambios al menos mesura. Recordemos
que el mayor trabajo de penetración de la inteligencia norteamericana
se ha realizado con las Fuerzas Armadas totalitarias, a través de la
CIA, del CAMCO, de los contactos en Guantánamo, de las visitas de generales
retirados. Igual recordemos que en la URSS fueron elementos de las Fuerzas Armadas
quienes quisieron (al parecer de acuerdo a Gorvachev) frenar el proceso de cambio,
mientras que fue la NKVD quien promovió y apoyó a Yelsin a oponerse
al golpe y tomar el poder. Hoy manda en la actual Rusia, Putin, ex coronel de
la NKVD.
Significa todo esto que el tirano está desconfiando de sus generales
y está reforzando el contraba-lance (como todo tirano su poder depende
de ese contrabalance, espionaje y desconfianza mutua entre sus secuaces).
O acaso no es el propio tirano el que está manejando todo esto. Acaso
el Proyecto Yoruba tal vez no sea más que un operativo de ciertos elementos
de la Seguridad temerosos de que el generalato pacte un cambio con los EUA y
los coja de “cabeza de turco”. Podría ser también
que los burócratas civiles del PCC asociados a los defenestrados de la
Seguridad (que fue limpiada tras lo de Ochoa por elementos de las Fuerzas Armadas)
estén planeando desde ahora la alternativa para neutralizar a Raúl
y sus generales a la hora del cambio.
Todavía existen otras alternativas. Por fantástico que parezca
tratándose de un paranoico megalómano debemos considerar como
posible una eventual “renuncia” del tirano. Este criminal irredimible
es capaz de cualquier cosa con tal de perpetuarse en el poder. Que tal si “renuncia”
por ejemplo al premierato quedándose “provisional-mente”
con la Secretaría general del Partido. Precisamente eso acaba de hacer
el cabecilla chino, y los chinos son sus asesores. Después de todo América
Latina está llena de presidentes que terminan, o renuncian o los encausan
y luego vuelven a aspirar, y lo peor de todo, que vuelven a salir reelectos.
Lo que importa es que si el tirano aparenta una retirada parcial ya con eso
los “cubanólogos” nos anunciarán el “inminente
cambio pacífico total hacia la democracia”. Y de nuevo, lo que
importa es que con todo eso el Capo Mayor y sus secuaces ganan tiempo para conversar
y dialogar con mentiras y dilaciones. Ganan tiempo para negociar la mejor solución
para ellos. Tal vez tiempo suficiente como para poder alcanzar la orilla con
que ellos sueñan. El cambio de los elementos en control del ejecutivo
norteamericano, de modo que sus “padrinos” puedan seguir protegiéndolos.
De este modo el Tirano alcanzará la única meta con la que les
posible soñar a estas alturas. Quedarse en el poder hasta el último
día de su vida, muriendo de modo natural tras una larga vida (90 años
por lo menos) y salvar su “obra”. Esto último gracias a la
necesidad que tendrá la “nueva clase” creada por él
de justificar su existencia como elemento primordial de la futura república
nacida de una infame componenda.
Todas estas posibilidades y otras muchas pueden verse en la situación
fluida de la aterrorizada cúpula del totalitarismo cubano. Por interesante
y necesario que resulte el análisis de todo esto lo que le importa mas
al exilio es otra cosa. Lo que más nos importa es prever todas las posibilidades
de escape del tirano y sus esbirros y su conversión, mediante una solución
de componenda, en una nueva clase dentro de la futura nación cubana.
Impedir que mediante la “nicaraguización” la cuba renazca
corrompida y degradada.
[Portada][Editorial][Locales][Internacional][Opinión][Contacto][Enlaces]